Ser padre, ser madre, no es una tarea sencilla. No venimos a este mundo con un manual que nos explique de qué manera podemos educar niños felices que el día de mañana se conviertan en adultos maduros, capaces de alcanzar sus sueños, sean los que sean.

Podríamos decir que a día de hoy uno de los mayores problemas a los que se enfrentan los padres es la ansiedad en los más pequeños. Conductas nerviosas, sus problemas de sueño, sus miedos casi irracionales… ¿A qué se deben?

Ser madre, ser padre, es una aventura de la que se aprende cada día y que requiere no solo amor, sino también valentía y muchos recursos emocionales. La ansiedad en los niños es un reto que podemos tratar “reorientando” algunos estilos de crianza.

Si a día de hoy percibes que alguno de tus hijos está mostrando conductas ansiosas, lo primero que haremos es evitar corregir al niño mediante sanciones o verbalizaciones negativas. Lejos de ayudar, incrementaremos más la tensión en ellos.

Lo creas o no todos disponemos de adecuadas estrategias de afrontamiento con las cuales, resolver esta serie de circunstancias. Debes recordar ante todo que no se trata de ser la mejor madre o el mejor padre del mundo.

Se trata de “estar” siempre ahí. Se trata de ser el mejor ejemplo, el mejor modelo en el cual nuestros hijos puedan encontrar apoyo y buenos ejemplos.

Hoy en nuestro espacio queremos enseñarte cómo gestionar la ansiedad en los niños.

La ansiedad en los niños: ¿cuál es su origen?

Es muy posible que en más de una ocasión hayas oído aquello de “los niños ansiosos son el reflejo de padres con ansiedad”. Ahora bien, la razón por la cual nuestros hijos padecen ansiedad puede ir en ocasiones un poco más allá.

La ansiedad es una respuesta ante una serie de circunstancias que se ven como amenazas. Se desarrollan miedos y estrategias inadecuadas para resolver los problemas cotidianos. Vivir una infancia con ansiedad, dificultará el adecuado desarrollo emocional de los niños el día de mañana.

Estamos seguros de que este tipo de sensaciones y emociones te son familiares. Podríamos decir que todos nosotros sabemos lo que es la ansiedad, la vivimos en el trabajo, en nuestras relaciones… Ahora bien, pero ¿por qué la sufren los niños?

  • Según un estudio publicado en la revista “The american journal of psychiatry” ,los hijos de padres que demostraban conductas ansiosas, tenían una mayor probabilidad de desarrollar el mismo problema.
  • Los niños, en algún momento de su infancia pueden desarrollar algún tipo de miedo. Temor a estar solos, a ser abandonados… Hasta el punto que cualquier separación, como el hecho de dejarlos en las escuela genera estrés en ellos.Debemos entender el origen de estos miedos.
  • Hay vivencias que los más pequeños no acaban de entender, o que procesar de forma inadecuada. La pérdida de algún familiar como un abuelo, por ejemplo, puede despertar en ellos ciertos pensamientos irracionales capaces de derivar en un trastorno de ansiedad.

El universo emocional y particular de un niño es tan complejo como sensible. Los padres, no podemos llegar a todas esas dimensiones, no podemos hacerles la vida tan fácil como desearíamos.

De ahí que lo más importante es estar atentos, estar pendientes, arropar, atender, hablar y escuchar. La ansiedad en los niños es síntoma de algo que debemos comprender y afrontar. 

Cómo prevenir y tratar la ansiedad en los niños

Unas estrategias adecuadas y un estilo de crianza basado en la Inteligencia Emocional puede sin duda ayudarnos a la hora de prevenir y tratar la ansiedad en los niños.

A la hora de educar, debemos ser conscientes de nosotros mismos. Tus palabras educan, tus gestos, tus reacciones e incluso el tono de tu voz son instrumentos que los niños integran, procesan y sienten. Actúa en equilibrio y sin incongruencias, formar personas felices es también educar en emociones.

Según el estudio citado anteriormente en la revista “The american journal of psychiatry”, y dirigido por la psiquiatra Golda Ginsburg, nos indica, que en ocasiones, basta con que alguno de los padres presente conductas de ansiedad para que los niños, en especial entre los 6 y los 13 sean diagnosticados con un trastorno de ansiedad.

Ahora bien, el mismo autor nos explica a su vez que no hay una causa única para estos problemas. En realidad es una combinación donde se halla por una parte la genética y por otra, muchos factores ambientales.

Si nosotros mismos o nuestras parejas sufrimos un trastorno de ansiedad, lo más adecuado sería sin duda tratar el problema y ser conscientes de ello para que nuestroestilo de crianza no se base en esas conductas que en ocasiones, pueden emerger sin darnos cuenta.

Veamos ahora cuáles serían las estrategias más adecuadas para prevenir y afrontar la ansiedad en los más pequeños:

1. Los niños deben enfrentarse a sus miedos

Es posible que temas que a tus hijos les ocurra algo. La sobreprotección genera lo queramos o no, mucha ansiedad en los niños. Debemos permitir que sean capaces de afrontar sus miedos.

Miedo a empezar un colegio donde no conocen a nadie, miedo a no ser bueno en su equipo de fútbol, miedo a hacer preguntas en clase, miedo a pasar dos días sin veros porque va a una excursión…

Debemos permitir que desarrolle estrategias propias de afrontamiento. Cuando lo haga, y resuelva sus temores, se sentirá orgulloso de él mismo.

2. Utiliza mensajes positivos

Felicita a tus hijos por cada cosa que hagan bien, y lo más importante, evita sancionar o criticar cuando hagan algo de forma incorrecta.

Las sanciones subidas de tono o las palabras que desprecian como “eres torpe” crean una alta ansiedad en los niños. Los mensajes negativos crean conductas de evitación, así que lo mejor es incentivar, animar y apoyar.

3. Comprende lo que es importante para tu hijo

En ocasiones menospreciamos cosas que para ellos son importantes, y que nosotros, casi ni vemos por falta de tiempo.

Si tu hijo valora que le digas que ese dibujo es bonito o que ha sacado una buena nota en clase, o que le gusta ese animal en concreto, atiéndelo, escúchalo siempre. Ver que no lo valoramos crea incertidumbre en ellos, y el “no saber” genera ansiedad.

4. Habla sobre todo aquello que le produce temor

Descubre qué le da miedo, por insignificante que sea. ¿Le da miedo la oscuridad? ¿No quiere ir solo al colegio? ¿Tiene miedo a suspender un examen?

Habla con tus hijos sobre todos sus temores y hazlo desde una actitud comprensiva y atenta. Seguidamente, despliega una resolución positiva cargada de ánimos, donde recordarle que él va a poder con todo y que siempre contará con tu ayuda.

Los mejores guerreros no son aquellos que siempre obtienen éxito, sino los que son capaces de vencer sus miedos y crecer a través de esas victorias cotidianas
Fuente: La mente es maravillosa
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