Hace quince años el entrenamiento de la mente para adquirir atención plena o consciente, también llamado mindfulnessno se consideraba un concepto totalmente válido en psicología. En la actualidad mindfulness y ciencia van cogidos de la mano.

Tras varios estudios, el significado de la atención plena o consciente ha madurado. Su definición ha pasado de ser simplemente “un estar presente en este momento”, a una definición más compleja y rica: Ser consciente de lo que se está haciendo, experimentando y sintiendo en el momento presente, sin pretender controlarlo, ni juzgarlo.

Beneficios del Mindfulness o atención plena y/o consciente

La práctica del mindfulness ofrece una vía para regular nuestras emociones y pensamientos, con numerosos efectos beneficiosos que nos permitirán aumentar nuestro nivel de bienestar. Su uso se ha extendido a diversos ámbitos como la psicología o la educación.

He aquí una breve lista de algunos de los beneficios de la meditación y la adquisición de la atención plena y/o consciente que han sido probados por la investigación en los últimos años:

-Ayuda a dormir mejor.

Aumenta nuestra capacidad de relajación.

Reduce los niveles de estrés (Zeidan 2013).

-Cambia y mejora la estructura cerebral ( Hölzel 2011).

Ayuda a tomar conciencia de la relación entre el cuerpo, la mente y las emociones.

Cambia el cuerpo a nivel celular, para ayudar a combatir el cáncer (Carlson 2014).

-Ayuda a experimentar el momento presente.

-Ayuda a perder peso y mantener un peso corporal equilibrado (Loucks 2014).

Ya sea por la educación recibida, por las características de la personalidad o por las experiencias vividas, a muchas personas les resulta complicado practicar la atención plena.

Asistir a tu experiencia interior, y especialmente a tus propios sentimientos, no es algo natural para la mayoría de nosotros. Si nadie te enseñó cómo hacerlo, entonces tienes que enseñarte a ti mismo. No tengas miedo. Una de las mejores cosas de la atención plena es que increíblemente se puede aprender.

¿Cómo practicar la atención plena?

Cualquier momento puede ser bueno para comenzar a practicar la atención plena. Con este simple ejercicio, podrás ir aprendiendo a ser consciente del momento presente, enfocando tu atención.

Si te tomas cinco minutos para hacer este ejercicio tres veces al día, tu cerebro realizará una actividad novedosa, en la que progresivamente podrás alcanzar un mayor nivel de autoconciencia y autoreflexividad.

Ejercicio: Identificar y nombrar

Paso 1: Siéntate en una silla cómoda, solo. Cierra los ojos. Imagina una pantalla en blanco que se apodera de tu mente, destierra todos los pensamientos. Enfoca toda tu atención en la pantalla y gira tu atención hacia ella.

Paso 2: Hazte esta pregunta:

“¿Qué estoy sintiendo en este momento?”

Paso 3: Enfócate en tu experiencia interna. Se consciente de tus pensamientos, y deja que pasen sin juzgarlos. Mantén tu enfoque en:

“¿Qué estoy sintiendo en este momento?”

Paso 4: Trata de identificar palabras que puedan expresar tus sentimientos. Es posible que tengas más de una. Si eres capaz de sentir algo, pero tienes dificultades para darle nombre, puedes ayudarte utilizando una lista de palabras sobre sentimientos.

Si tienes dificultades para identificar tus sentimientos, no pongas presión sobre ti mismo. Lo importante es el proceso de tratar de enfocar tu atención y sentir lo que experimentas.

Imagina que hay una pared de ladrillo entre tú y tus emociones. Cada vez que sigas este proceso de cuatro pasos, estás derribando un poquito de esa pared. Si sigues practicando la atención plena, una y otra vez, poco a poco, derribaras el muro por completo, y te harás con el control de tu mente y el acceso a tus emociones.

Fuente: La Mente es Maravillosa

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