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Una persona continuamente triste pierde la energía vital y la esperanza y siente que no puede contar con nadie, que no quiere estar con nadie. Esto hace muy difícil hacer lo necesario para sentirse mejor, por lo que enfrentarse por uno mismo a este problema y buscarle solución es difícil, pero no imposible. La clave está en empezar poco a poco.

Recuperar un buen estado de ánimo requiere acción, pero esto resulta complicado cuando se está triste. El hecho de pensar en las cosas que hay que hacer para sentirse mejor, como salir a caminar o pasar tiempo con amigos, puede ser agotador. Pero hay que hacerlo, a pesar de que lo que más ayude sea precisamente lo más difícil (no imposible) de hacer.

La clave para recuperar un buen estado de ánimo es comenzar planteándose algunas pequeñas metas para ir poco a poco construyendo desde ahí, recurriendo a los medios de los que se disponga. A pesar de que se tenga poca energía siempre es posible salir a dar un pequeño paseo o hacer una llamada de teléfono a algún familiar, amigo o conocido simplemente para saber cómo está. Aunque al principio cueste mucho y parezca que lo que se hace es poco, no importa. A medida que se vaya haciendo más a menudo, todos los días, la energía irá creciendo y el cambio se irá notando.

Cinco ideas para dejar atrás la tristeza

 

#1: Cultivar la relaciones personales

El apoyo social juega un papel fundamental en la superación de un estado de ánimo negativo. Pero hay que tener en cuenta que el propio estado de ánimo no ayuda. Sin embargo, es importante comprender que el aislamiento y la soledad empeoran la situación, por lo que es fundamental mantener relaciones con otras personas y participar en actividades sociales.

El problema es que a menudo la persona deprimida siente vergüenza ante la gente que conoce por su estado, se siente culpable por haber abandona la relación, o considera culpables a los demás de su situación. Pero, por lo general, la gente cercana se preocupa de los suyos, y no tendría que haber ningún problema por iniciar una conversación o participar en alguna reunión social. En cualquier caso, nunca es tarde para hacer nuevas amistades y conocer a gente nueva.

Para cultivar las relaciones personales y ampliar y/o reforzar una red propia de apoyo se puede lo siguiente:
– Implicar a amigos y familiares de confianza para poder hablar con ellos sobre los propios sentimientos.
– Acudir a las actividades sociales que surjan alrededor e intentar no aislarse.
– Unirse a un grupo de apoyo para compartir con otras personas en la misma situación sus sentimientos y buscar apoyos.

Una opción para abrirse al mundo y empezar a conectar con gente puede ser unirse a algún grupo de voluntariado, que ayuda no sólo a ampliar la red de contactos, sino también a sentirse útil.

#2 – Desafiar al pensamiento negativo

La tristeza continuada le da un giro negativo a todo, incluida la percepción de uno mismo, las situación en la que uno se encuentra y las expectativas para el futuro. Pero para salir de este enfoque negativo no basta con pensar en positivo, sino que es necesario reemplazar los pensamientos negativos con otros más equilibrados, desafiando la negatividad.

Es posible plantarle cara al pensamiento negativo. Para ello hay diferentes formas:

– Pensar desde fuera de uno mismo, como si se fuera otra persona, buscando más realismo en las opiniones y descripciones.
– No ser tan perfeccionista y permitirse flexibilidad con uno mismo. No es necesario ser perfecto.
– Relacionarse con gente positiva y observar y analizar sus reacciones ante las cosas que a uno mismo le generan malestar, ansiedad e ira. Esto da otro punto de vista y generará un energía positiva que se puede aprovechar para sentirse mejor y mejorar la percepción de las cosas.

#3 – Cuidar de uno mismo

Para superar un estado de ánimo negativo es necesario preocuparse de uno mismo y cuidarse. Esto significa seguir un estilo de vida saludable, aprender a manejar el estrés, conocer los límites lo que uno es capaz de hacer y la realizar actividades de ocio y diversión.

Además, es importante dormir bien, para lo que es necesario adoptar las medidas necesarias (no consumir cafeína u otras sustancias que dificulten el sueño, relajarse antes de acostarse, cenar bien, etc.) y dormir las horas necesarias (por lo menos ocho horas diarias).

Tampoco se puede olvidar la importancia de la exposición a la luz solar, mantener el estrés bajo control y practicar técnicas de relajación. Cuidar una mascota también ayuda mucho en la superación de una un estado de ánimo negativo.

#4 – Hacer ejercicio

Cuando uno está deprimido, no suele apetecer hacer ejercicio, pero es necesario tener en cuenta que el  ejercicio es una herramienta fundamental  para hacer frente a un estado de ánimo negativo . De hecho, los estudios muestran que el ejercicio regular puede ser tan eficaz como la medicación antidepresiva para aumentar los niveles de energía y la disminución de la sensación de fatiga.

Los científicos no han descubierto exactamente por qué el ejercicio es un antidepresivo tan potente, pero la evidencia sugiere que la actividad física provoca crecimiento de nuevas células en el cerebro, aumenta los neurotransmisores y las endorfinas que mejoran el estado de ánimo, reduce el estrés y alivia la tensión muscular, todo lo cual puede tener un efecto positivo sobre la un estado de ánimo negativo.

Lo ideal es hacer al menos 30 minutos de ejercicio diario, aunque se puede empezar por dedicarle 10 minutos e ir aumentando el tiempo según va mejorando el estado de ánimo y se van notando los efectos positivos.

#5 – Mantener una dieta saludable

Lo que comemos tiene un impacto directo en cómo nos sentimos. No llevar una dieta equilibrada pueden afectar negativamente al cerebro y al estado de ánimo, y esto se consigue abusando de la cafeína, el alcohol, las grasas trans, las grasas saturadas y los alimentos con altos niveles de conservantes químicos u hormonas.

Para mantener una dieta saludable que ayude a sentirse mejor físicamente y que aumente así el estado de ánimo conviene tener en cuenta lo siguiente:
– No saltarse las comidas
– Consumir la menor cantidad posibles de azúcar y carbohidratos refinados
– Consumir alimentos ricos en hidratos de carbono complejos que mantener la energía durante más tiempo
– Aumentar el consumo de vitaminas del grupo B, presente en cítricos, vegetales de hoja verde y huevos, entre otros.
– Consumir alimentos ricos en nutrientes, como plátanos, espinacas y arroz integral.

Fuente: La Mente es Maravillosa

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