La llegada de un bebé puede ser deseada por un niño, pero también hacerle sentir que pierde sus privilegios. ¿Cómo reaccionar ante los celos de un niño o ante la rivalidad entre hermanos? Primero hay que entender que la rivalidad, que puede aparecer en diversas fases del crecimiento, es el caso común y no la excepción; también hay que preparar e involucrar a los hijos para la llegada de un nuevo bebé, así como tratar de fomentar los lazos afectivos entre hermanos; además, los hijos deben entender que los padres los quieren a ambos por igual, y que nunca van a elegir entre uno y otro.
“¡No vale!” “¡Mío! “¡Yo fui primero!”

Los padres con más de un hijo escuchan a menudo exclamaciones como éstas. Son quejas de niños que se sienten excluidos y buscan impedir que sus hermanos reciban un trato favorable.

Es importante entender que la rivalidad entre hermanos es algo natural y por regla general no debe resultar motivo de preocupación.

Los niños están fase de crecimiento —cognoscitivo, emocional, físico, relacional, etc.— y parte de su desarrollo consiste en aprender a llevarse bien con otros, en controlar y expresar sus sentimientos, en compartir y cooperar. Para los niños de familias con varios hijos, el hogar puede ser así el lugar perfecto para aprender a manejar semejantes aptitudes sociales y emocionales.

Un nuevo bebé

La llegada de un bebé es un acontecimiento muy importante. Crea sentimientos y preocupaciones que la mayoría de niños pequeños o no saben que tienen o no pueden expresar en palabras.

Es difícil dejar de ser el hijo único predilecto de los padres, aceptar compartir ese lugar. Los niños tienen un concepto de sí mismos que implica la atención de su familia. Quieren tener la seguridad de ser queridos y de que sus necesidades son atendidas.

¿Cómo dar a entender que ellos siempre serán queridos, no importa cuántos niños haya en la familia?¿Qué pueden hacer los padres?

Los niños nunca reaccionan de la misma forma: como todo en la educación de los niños, no existe un único enfoque aplicable a cualquier situación para ayudarlos a llevarse bien. Sí existen algunos principios básicos útiles en la mayoría de los casos, pero también la capacidad de conocer a los hijos como seres únicos ayudará siempre a emprender el enfoque que mejor se adapte a su situación.

Los preparativos

Antes del nacimiento conviene que sus propias expectativas sean realistas: el bebé cambiará su vida familiar, lo que significa que dispondrá de menos tiempo para dedicar al hijo o hijos que ya tiene.

Prepare a sus hijos activamente para la llegada de su nuevo hermano. Es posible que algunos niños en edad preescolar no comprendan que van a tener un nuevo hermano. Pero puede intentar:

  • Emplear un lenguaje que ayude a su hijo a saber qué puede esperar. “Cuando venga el bebé, dormirá mucho”. “Tendremos que dedicar mucho tiempo al bebé. Tú me puedes ayudar”.
  • Hablarle con frecuencia de la llegada del bebé, mostrando fotos y dibujos de bebés, y dejando que él hable sobre ello.
  • Leerle libros sobre la experiencia de tener un nuevo bebé en la familia y sobre cómo es ser un hermano o hermana mayor.
  • Comprar regalos para su hijo pequeño y también para el nuevo bebé.
  • Recordarle que es amado. Hacerle saber que es muy especial y que siempre lo será.

Para los niños en edad escolar puede

  • Hablar acerca del bebé, mostrarle fotos de cuando él era bebé. Pueden leer juntos libros sobre cómo es ser un hermano o hermana mayor.
  • Hablar sobre la importante función que tendrá él en la vida del bebé.
  • Incluirlo en los preparativos. Permítale escoger artículos y obsequios para el bebé.
  • Actuar con franqueza y escuchar sus sentimientos. Permítale expresarse, tanto negativa como positivamente. Los niños tendrán sentimientos mixtos, tanto antes como después de la llegada del bebé. Debe ayudarles a aceptarlos todos, dejar un espacio para su expresión.
  • Explicarle que usted siempre le dedicará un tiempo especial, y luego ¡asegurarse de hacerlo!

Cómo ayudar a los hermanos a desarrollar relaciones más saludables

Aun cuando los niños se emocionan ante la perspectiva de un nuevo miembro en la familia, habrá momentos difíciles:

  • Vigile a los niños de corta edad cuando estén cerca del bebé y evite que estén solos con él. Si actúan de manera inapropiada, dígales: “No puedo dejar que le hagan daño. Eso no es correcto”
  • Deje que su hijo mayor ayude a cuidar al bebé cuando usted esté presente. Asígnele una función especial.
  • Cuando el bebé comience a gatear, el que toquetee o rompa pertenencias del mayor puede causar enfado, por lo que puede avisar a éste para que las guarde en lugar seguro. Enséñele a tener paciencia con su hermano.
  • Fomente que el hermano menor aprenda a jugar con el mayor.
  • Conforme crezcan, deje que traten de arreglar las cosas por sí mismos. Nunca permita que se golpeen, se insulten o actúen abusivamente. Ofrézcase para ayudarles a llegar a un arreglo equitativo. Evite la posibilidad de cualquier tipo de intimidación.
  • Cuando los niños discutan, escuche a cada uno. Cuando tenga dudas, ¡intervenga!
  • Présteles atención. Algunos niños empiezan a pelear porque no saben de qué otra manera recibir atención.
  • No haga comparaciones entre sus hijos. Puede afectar su autoestima. Poner a un hijo en oposición a otro, por ejemplo en competencias deportivas, aumenta la rivalidad.
  • Actúe de manera imparcial con sus hijos. Eso no significa darles el mismo trato. Debe tratarlos como individuos, y de acuerdo a su edad. Los mayores tendrán diferentes aptitudes que los menores, y posiblemente se les permita hacer cosas más ‘divertidas’. Los niños pequeños pueden necesitar descansar más y tener que acostarse a una hora más temprana. Asimismo, los niños mayores pueden tener más responsabilidades en el hogar. Y así sucesivamente.
  • No olvide su propio ejemplo: probablemente, la forma en que usted y demás miembros de su familia manejen los desacuerdos influirá en cómo lo harán sus hijos.

Estos consejos son extensibles a los cuidadores. Se presentarán situaciones positivas y negativas entre los hermanos a medida que crezcan. En la mayoría de los casos, éstos llegan a depender unos de otros y desarrollan un profundo afecto mutuo. La orientación que usted aporte tendrá un importante impacto; fomente el desarrollo de lazos afectivos y de amistad entre sus hijos.

Fuente: Child Care Aware

 

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