Bach describe en Vervain lo siguiente: <<Para aquellos con principios e ideas fijos que sólo cambian en raras ocasiones porque confían en que son correctos. Tienen un enorme deseo en convertir a quienes les rodean a sus propios puntos de vista sobre la vida. Poseen voluntades fuertes y mucho valor cuando están realmente convencidos de aquello que desean enseñar. Durante la enfermedad siguen luchando aún cuando otros ya se hubieran dado por vencido>>.

Tanto por esta descripción, como por otras aportaciones de diversos autores que se han venido dando en el transcurso del tiempo, se terminó identificando el idealismo con Vervain. Así resultaba fácil imaginar un sujeto proselitista, panfletario, siempre dispuesto a convencer a los demás de sus postulados y a imponer fanáticamente sus ideas.

Sin embargo, como bien dice Boris Rodríguez, el idealismo no puede ser patrimonio de una flor, ya que por ejemplo pueden existir (y existen) idealistas Mimulus, Chicory, Elm, etc…

Vervain corresponde a un tipo psicológico denominado antisocial: alguien impulsivo que busca la satisfacción instantánea de su deseo, que se mueve por el impulso del placer inmediato y que detesta el aburrimiento. Personas que anteponen sus siempre urgentes intereses a los del grupo y que no acatan las normas sociales (de ahí lo de antisociales). Violentos, acusan una fuerte tendencia a la ira (Cherry Plum – Holly) cuando son contrariados. A esto se lo denomina baja tolerancia a la frustración.

Los Vervain son extremadamente desconfiados, ya que consideran que todos se mueven por intereses ocultos y con una clara motivación: controlar y dominar a los demás. Por eso quieren ser autónomos e independientes a toda costa.

Tienen una clara tendencia a eludir compromisos y a atarse, por ejemplo en un trabajo “aburrido y absurdo” o en una relación de pareja convencional. En este sentido muchos de ellos no se responsabilizan de sus hijos y son rematadamente infieles y promiscuos. No toleran el principio de autoridad y son extremadamente indulgentes… consigo mismos.

Rebeldes, temerarios, aventureros intrépidos, indómitos y transgresores, representan un estereotipo masculino llevado al cine hasta la saciedad. Serían lo contrario de Heather, un estereotipo femenino de “vampiresa” también transgresor en otros aspectos.

Las prisiones están abarrotadas de individuos Vervain negativizados (antisociales): atracadores, estafadores, traficantes, asesinos, violadores, etc… En Europa, la población reclusa está formada por un 94% de hombres, lo que confirma a Vervain como claro principio masculino, junto a Vine (otro perfil antisocial).

Los Vervain más negativizados  están demasiado autocentrados en la inmediatez de sus pulsiones y egoísmos, careciendo de empatía. ¿Quiere esto decir que la ideología no es un factor importante en ellos? Creo que a veces confundimos las etapas “Vervain” de adolescentes o adultos jóvenes con la tipología en sí. Esto es, el estado con el rasgo de personalidad.

Es muy posible que a menudo se confunda la tendencia a la aventura de Vervain con el idealismo. Si Vervain se alinea con una ideología, probablemente lo haga por lo que ésta tenga de transgresora y por el desafío de la aventura en sí, con su consiguiente promesa de adrenalina. Más pronto como un excitante viaje en el que solo se tiene en cuenta a sí mismo y no a la causa propiamente dicha. En este sentido, las personas y los principios parecen no contar. Estos últimos más bien se convierten en el medio y no en el fin de su actividad. Resulta bastante fácil imaginarse mercenarios Vervain ofreciéndose en misiones tan arriesgadas como excitantes. Es muy curioso ver cómo la cinematografía ha producido muchas películas con esta temática. ¡Algunas incluso empiezan en las cárceles con el reclutamiento de sujetos Vervain para misiones casi suicidas! ¿Dónde está aquí la ideología?

¿Pero entonces no existen Vervain idealistas? Sí, existen. El propio Dr. Bach era uno de ellos. Seguramente Jesucristo también lo fue. Personas inconformistas y rompedoras, pioneros que no se circunscribieron a determinadas normas e intentaron cambiarlas, pero, detalle importante, fueron empáticos y tuvieron en cuenta a los demás. Estos Vervain están positivados y son tolerantes con sus semejantes.

La cuestión de fondo es si un auténtico Vervain negativizado puede mantenerse en un ideal, ser constante en él. Precisamente, una de las características definitorias de Vervain es su inconstancia y la facilidad con la que se aburre de las cosas.

Personalmente, visto lo visto, he llegado a la conclusión de que su única ideología parece ser la siguiente: <<lo que a mí se me ocurra, cuando se me ocurra y como se me ocurra>>.

Sin duda veo mucho más probable (y frecuente) que un Rock Water, o un Vine o un Chicory, se mantengan de forma permanente en la defensa de un ideal, aunque por motivos muy diferentes. Rock Water defendiendo tenazmente un movimiento integrista sectario y excluyente; Vine acaudillando con mano firme un determinado proyecto y  Chicory al frente de un grupo de voluntarios. Cada uno de ellos puede, mediante estas actividades, estar plasmando en acciones concretas sus ideales. Independientemente de que estemos o no de acuerdo con sus objetivos y procedimientos, tendrán seguramente la constancia y el compromiso de permanecer en ellos. Esto en el incendiario e inflamatorio Vervain es extremadamente difícil, ya que generalmente puede resultarles mortalmente aburrido.

Bibliografía:

Bach, Edward (1993/1999). Bach por Bach. Escritos florales. Buenos Aires. Continente.

Orozco, Ricardo (2010). Flores de Bach: 38 Descripciones dinámicas. Barcelona. El Grano de Mostaza.

Rodríguez Boris y Orozco, R. (2005). Inteligencia emocional y Flores de Bach. Tipos de personalidad en psicología contemporánea. Barcelona. Indigo.

Rodríguez, Boris (2009). El sistema diagnóstico-terapéutico de Edward Bach. Twelve Healers Trust. Hereford. Reino Unido. http://www.healingherbs.co.uk

Fuente: Artículos de Ricardo Orozco, Anthemon

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